María Eugenia Leiva: “Las bibliotecas hoy garantizan el derecho a la lectura”

Mientras prepara un nuevo encuentro con instituciones colegas bonaerenses, la directora de la Biblioteca de la Universidad Nacional de General Sarmiento analizó la realidad del sector.

María Eugenia Leiva: “Las bibliotecas hoy garantizan el derecho a la lectura”
Durante casi 20 años, hasta la pandemia, los Encuentros reunieron a representantes de entre 200 y 300 bibliotecas. Foto UNGS

A pocos días del XXVI Encuentro de Bibliotecas del Noroeste del Conurbano Construyendo Memoria, Educación Debate dialogó con María Eugenia Leiva, quien desde 2012 está al frente de la Biblioteca Horacio González, de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS). 

Además de su rol en UNGS, Leiva preside una biblioteca popular en el barrio Obligado, en Bella Vista. También integra la comisión directiva de la Federación de Bibliotecas Populares de la provincia de Buenos Aires, una entidad que forma parte de la Confederación de Bibliotecas Populares de la República Argentina, que articula directamente con Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP).

El Encuentro se desarrollará desde este jueves 17 de septiembre en el Auditorio José Pablo Martín del Multiespacio Cultural de la Universidad, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas.  La actividad se desarrollará de 9 a 16 horas, en Juan María Gutiérrez 1150, en la localidad de Los Polvorines. Entre los oradores del encuentro destacan María Rosa Lojo, Pablo Cappana, Alma Rodríguez. El cierre estará a cargo del músico internacional Carlos Habiague.

 María Eugenia Leiva dirige desde 2012 la Biblioteca Horacio González de la UNGS.
María Eugenia Leiva dirige desde 2012 la Biblioteca Horacio González de la UNGS.

¿Cómo surgieron los Encuentros de bibliotecas?
El primer Encuentro se hizo en 2001 cuando yo recién entraba a trabajar en la biblioteca. El origen tuvo que ver con la crisis económica y social de aquel momento. La construcción territorial siempre estuvo presente en la Universidad Nacional de General Sarmiento y esa mirada estuvo muy presente en sus lineamientos: en la formación, la investigación y el servicio. En esta idea de mirar el territorio y la construcción social, ante la crisis que estábamos viviendo, la biblioteca sintió la responsabilidad de encontrarse y ser protagonista. Al primer encuentro vinieron alrededor representantes de 40 bibliotecas con el objetivo de  pensarnos en medio de la crisis y entender nuestro rol en ese momento.

¿Cuál era el rol que ocupaban las bibliotecas en ese momento histórico?
No se trataba solo de garantizar el acceso al conocimiento. En 2001 eran pocos los lugares que tenían acceso a Internet. Lo virtual no existía en términos masivos, entonces la lectura y el acceso a la información era con el libro papel. Pero también la comunidad iba a la biblioteca popular a decir “mi marido perdió el trabajo ¿qué se puede hacer?”. Nos transformamos en un lugar de referencia barrial, donde funcionaban también clubes de trueques. Ahí nacieron los encuentros, como un espacio de acercamiento, de armado del tejido social. Adriana Rofman, una docente del Instituto del Conurbano, nos acompañó en esos primeros tiempos para pensar la idea de construir redes. Ella era una referente de esos temas. Así empezamos a generar esto que hoy es nuestro emblema como biblioteca y como Universidad, ser referentes en el territorio.

"El primer Encuentro se hizo en 2001 y su origen tuvo que ver con la crisis económica y social de aquel momento"


 
¿Cuáles fueron los cambios más notables desde entonces hasta hoy?
En 2001 sabíamos que la salida era en comunidad. No tengo tantas certezas de que hoy se piense que la salida es colectiva. Durante casi 20 años, diría que hasta la pandemia, los Encuentros de bibliotecas fueron un espacio que creció hasta reunir a representantes de entre 200 y 300 bibliotecas que contaban sus experiencias y en esa escucha nacían nuevos proyectos. Nosotros solíamos apadrinar muchos de esos proyectos porque la biblioteca de la UNGS puede ayudar en materia de organización. Después de la pandemia, crecieron la individualidad y la virtualidad. Pareciera que, si un evento se puede seguir por YouTube no hace falta moverse de la casa. 

"El primer Encuentro se hizo en 2001 cuando yo recién entraba a trabajar en la biblioteca". Foto UNGS

¿El presupuesto de la biblioteca Horacio González es parte del presupuesto de la universidad?
Sí, el de la biblioteca es parte del presupuesto universitario. Hasta diciembre de 2023, cada área de la universidad tenía asignado un porcentaje específico que garantizaba el funcionamiento de ese sector. Desde diciembre de 2023 no tengo más firma en el presupuesto. Hoy, para las poquitas cosas que podemos comprar, pido autorización, si la gestión autoriza se pueden comprar libros, pero casi no se hace. No tenemos recursos para financiar este tipo de encuentros. Desde hace dos años, los sostengo porque salgo a buscar presupuesto afuera y consigo donaciones. Es muy difícil hoy. 

¿Las bibliotecas populares además piden financiamiento a los municipios o a las provincias?
Efectivamente existen ordenanzas municipales que sostienen en algún porcentaje el desarrollo de bibliotecas populares pero no hay una ley que diga que las municipalidades tienen que acompañar, financiar o colaborar. En el caso de San Miguel no existe ningún tipo de colaboración con las bibliotecas populares. La biblioteca Entre Todos, en la que estoy yo, funciona en Bella Vista. Estamos en el límite entre el Camino del Buen Ayre y el Arroyo Los Berros y por ejemplo, no tenemos agua de red.

"El modelo argentino de bibliotecas populares se basa en vecinos que se asocian para sostener la cultura y en una forma de funcionamiento que para mí tiene que ver también con un modelo de soberanía"

¿Qué pasa con el rol del Estado nacional?
Este Gobierno nacional incumple la Ley 23.351 que indica que el Estado Nacional le debe dar un porcentaje de lo recaudado por la Lotería Nacional al desarrollo de las bibliotecas populares que estén formalmente consolidadas en la CONABIP. En 2023 eran cerca de 2.000 bibliotecas en el país, hoy formalmente no llegan a 1600. Se fueron cayendo por un montón de dificultades que hicieron que no pudieran sostener su formalidad. La provincia de Buenos Aires tiene 500 bibliotecas en 135 municipios. De todas maneras aunque no estén formalizadas existen 2000 bibliotecas populares que sobreviven a pesar de sus problemas económicos. Es un fenómeno argentino este modelo de bibliotecas, no existe en otro lugar del mundo. En otros países existe la Biblioteca Comunal, la Biblioteca Barrial pero es íntegramente sostenida por el Estado. 

¿Hay un modelo argentino?
El modelo argentino de bibliotecas populares se basa en vecinos que se asocian para sostener la cultura y en una forma de funcionamiento que para mí tiene que ver también con un modelo de soberanía. El hecho de que las bibliotecas puedan elegir qué libros ingresan a su comunidad también habla de la autonomía de decidir desde qué lugar nos pensamos. Por ejemplo, en Bella Vista funcionamos en un barrio habitado por la nueva inmigración boliviana y paraguaya. Hay que sostener, acompañar, discutir y pensar esas voces que se hablan en ese territorio 

¿Cuál es el marco actual de las bibliotecas populares? 
A nivel nacional se discontinuaron los subsidios que recibían por ley las bibliotecas populares. Tuvimos que batallar fuertemente porque apareció un decreto que degradó a la CONABIP, que dejaba de depender del Ministerio de Cultura que pasó a ser secretaría. Además de que la comisión fue arrasada, con su equipo técnico desmantelado, impusieron modificaciones respecto de cómo se rinden los subsidios, los poquitos que están entregando que llegan a cuentagotas. Respecto a la provincia de Buenos Aires, creo que la mayoría de las bibliotecas estamos funcionando gracias a que sigue existiendo el acompañamiento de la Dirección del Libro y la Cultura que otorga un subsidio mensual de alrededor de $700.000 pesos para funcionamiento general. Este es el único ingreso genuino que hoy tenemos casi te diría el 100% de bibliotecas bonaerenses. 

¿Cuál es la importancia de las bibliotecas en general y de las bibliotecas populares en particular?
La biblioteca es el lugar donde se encuentra la multiplicidad de ideas, donde conviven la multiplicidad de voces. Se puede decir que encontrás físicamente esas ideas que conviven y están a la espera de ser interpeladas. La biblioteca hoy garantiza el derecho a la lectura que no es poca cosa. Hasta hace tiempo no creía que la posibilidad de la lectura pudiese estar en riesgo y creo que eso es posible. Hay que defender la lectura como un derecho.