La Universidad de La Punta (ULP) firmó un acuerdo con la Universidad Austral (UA) para poner en marcha una diplomatura en Inteligencia Artificial destinada a directivos y docentes de todos los niveles y modalidades del sistema educativo.
La diplomatura denominada “IA para la enseñanza e innovación” tendrá una duración de seis meses y está dirigida a docentes y directivos de gestión estatal y privada y quienes completen la cursada accederán a puntaje docente.
La propuesta está abierta a docentes de los niveles Inicial, Primario, Secundario, Jóvenes Adultos y aquellos que pertenecen a los institutos superiores de Formación Docente
La propuesta tendrá carácter gratuito, se dictará bajo una modalidad virtual con instancias prácticas, tendrá un formato hÃbrido que alterna la sincronicidad y asincronicidad, brindará puntaje docente y estará a disposición de todos los docentes de los niveles Inicial, Primario, Secundario, Jóvenes Adultos y aquellos que pertenecen a los institutos superiores de Formación Docente. Además, los interesados en formar parte recibirán una computadora en la segunda mitad del curso para garantizar su acceso a los contenidos.
La inscripción está habilitada y se extenderán hasta el viernes 20 de marzo. En tanto la cursada comenzará el jueves 26 de marzo.
El decano de la Escuela de Educación de la Universidad Austral, Santiago Bellomo, firmó el acuerdo junto con el rector de la Universidad de La Punta (ULP), Luis Quintas, en un acto que contó con la presencia del gobernador de San Luis, Claudio Poggi, quien aseguró que la IA llegó para quedarse y no puede ser ignorada en las aulas.
“Los paÃses desarrollados del mundo todavÃa no tienen claro qué hacer con la IA y la educación, pero nosotros decidimos agarrar un camino que consideramos positivo”, aseguró Poggi.
Desde la organización de la diplomatura aseguraron que uno de los objetivos centrales del programa es “ayudar a dejar de ver a la inteligencia artificial como una especie de enemigo que viene a sustituir las tareas del ser humano, sino comenzar a entenderlo como un aliado con potencial para innovar, incluir y profundizar en la creatividad de base que aportan los docentes”.
“QuerÃamos elegir expertos en educación que fueran además especialistas en IA, no al revés. Un ingeniero en sistemas puede saber mucho de tecnologÃa, pero poco de cómo hacer una secuencia pedagógica o bajarlo al aula. Esto era una condición indispensable”, aseguró el ministro de Educación puntano, Guillermo Araujo.