La pérdida progresiva de hablantes de lenguas ancestrales en Ecuador se mantiene a pesar de las promesas del gobierno del presidente Daniel Noboa y su vicepresidenta María José Pinto, quien recientemente anunció medidas de impulso al Plan Decenal de Revitalización y Revalorización de las Lenguas de las Nacionalidades.
Aunque entre 2010 y 2022 aumentó ligeramente el porcentaje de población que se identifica como indígena, pasando del 7,1% al 7,7% de los habitantes del país, el número de personas que hablan lenguas originarias se redujo en más de 31 mil, equivalente a una caída del 4,5%.
Esto refleja que las nuevas generaciones tienden a dejar de transmitir las lenguas maternas, en un país en el que existen 14 lenguas ancestrales distribuidas en Costa, Sierra y Amazonía, todas consideradas en situación de riesgo.
El Plan Decenal de Revitalización y Revalorización de las Lenguas de las Nacionalidades fue creado para articular acciones de largo plazo en el marco del Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022-2032).
El número de personas que hablan lenguas originarias en Ecuador se redujo en más de 31 mil, equivalente a una caída del 4,5%
La vicepresidenta María José Pinto anunció la reactivación de una Comisión interinstitucional que reúne a siete entidades estatales, entre ellas los ministerios de Educación y Salud, la Secretaría de Educación Intercultural Bilingüe, la Universidad Amawtay Wasi y organismos especializados en pueblos y nacionalidades para coordinar políticas de educación, salud, cultura y fortalecimiento territorial, pero el presupuesto no aparece todavía.
Entre las medidas que ya se pusieron en marcha hay dos iniciativas educativas principales. Una es la capacitación de 40 docentes pertenecientes a 13 nacionalidades indígenas, realizada en alianza con la Universidad Amawtay Wasi, con apoyo técnico especializado. El curso, que concluyó recientemente, puso énfasis en el desarrollo de sistemas de escritura para lenguas mayoritariamente orales de la Amazonía.
La otra es la elaboración de currículas adaptadas a las realidades culturales específicas, particularmente en pueblos amazónicos como A’i Cofán, Siekopai y Waorani, con avances también hacia la nacionalidad Sápara.
Adicionalmente, se coordinan acciones para traducir materiales de salud a lenguas originarias y equipar radios comunitarias que sirvan como espacios de difusión cultural, promoviendo tradiciones como danzas, juegos ancestrales y encuentros entre sabios y jóvenes.
Actualmente se elaboran currículas adaptadas a las realidades culturales específicas, particularmente en pueblos amazónicos
Las zonas con mayor urgencia incluyen territorios donde se hablan lenguas especialmente vulnerables, como la sápara, que fue declarada Patrimonio Intangible de la Humanidad por la Unesco, y la katsakati, en la provincia de Pastaza, junto con otros cantones en varias regiones del país.
