¿Es Posible pensar en la Nacionalización del Sistema Educativo?

"Las transferencias a las provincias se hicieron sin recursos y bajo directivas de organismos internacionales. Hay que promover congresos educativos y generar consensos desde abajo".

¿Es Posible pensar en la Nacionalización del Sistema Educativo?
"Habrá que promover congresos educativos para generar consensos". Foto: Gob. de Tucumán.

Para empezar a transitar la idea de si resulta viable avanzar en la nacionalización del sistema educativo es importante trazar una línea histórica.

Un dato a considerar es que la descentralización del sistema educativo en la Argentina tuvo dos grandes etapas. 

La primera fue durante la última dictadura cívico militar, en el año 1978, cuando se transfirieron a las provincias los servicios educativos de preprimaria y las primarias dependientes del Consejo Nacional de Educación. 

La segunda etapa se realizó durante el gobierno de Carlos Saúl Menem. En 1992 se transfirieron las escuelas secundarias, las normales y las técnicas desde el Estado Nacional hacia las provincias mediante la Ley 24049. 

Estas transferencias tuvieron dos particularidades: se hicieron sin los recursos necesarios y bajo las directivas del Banco Mundial que ya había elaborado varios documentos sobre la necesidad de descentralizar la educación en los países del tercer mundo. 

Marcha Blanca
Marcha Blanca

No por casualidad estas transformaciones se dieron durante gobiernos neoliberales de derecha en toda Latinoamérica y al mismo tiempo. 

En particular en Argentina, se hizo sin promover desde el Estado ningún tipo de debate en la sociedad que permitiera analizar las consecuencias de la desresponsabilización del Estado nacional sobre la Educación.

El Ministerio de Educación de la Nación pasó a no tener ninguna escuela a cargo. Las provincias se hicieron cargo del sistema educativo y, si bien la Ley Federal de Educación dió un marco normativo, la diversidad de sistemas locales generó una balcanización del sistema y los distritos quedaron a la deriva, con sus propios presupuestos y marcos normativos. 

Entre 2003 y 2015 Argentina vivió un proceso disruptivo, con gobiernos que dejaron de seguir las directivas de organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. 

En ese período se cambió el enfoque presupuestario en materia educativa y la Ley de Financiamiento Educativo volvió a poner en el Estado Nacional la responsabilidad de garantizar los fondos necesarios. 

Daniel Filmus y Néstor Kirchner en 2006.
Daniel Filmus y Néstor Kirchner en 2006.

En un lapso de 10 años se duplicó la inversión educativa, alcanzando en 2015 un pico a nivel país de 6,1% del PBI, provisto casi en mitades por el gobierno central y las provincias.

Esta vez se discutió tanto en las escuelas y la sociedad civil como en el Congreso y el resultado fue la Ley Nacional de Educación, que derogó la vieja Ley Federal menemista.

Si bien el Estado Nacional volvió a poner el eje en educación, el Ministerio no volvió a tener escuelas a cargo

"Estas transferencias tuvieron dos particularidades: se hicieron sin los recursos necesarios y bajo las directivas del Banco Mundial"

SALARIO Y FORMACIÓN DOCENTE PARA INICIAR EL DEBATE 

Actualmente en materia salarial, con la desarticulación de la Paritaria Nacional Docente, la dispersión y la variedad en los salarios es, por lo menos, alarmante. 

En esta materia, existen unas cuantas variables que deben ser tenidas en cuenta: 

  • Hay provincias que duplican el salario de otras por cumplir la misma tarea, es decir docentes que ganan el doble que otros a pesar de vivir en el mismo país.
  • En algunas provincias, es posible tomar hasta dos o tres cargos, sobrecargando la jornada para llegar a fin de mes. Esto claramente atenta contra la calidad educativa y la tarea de enseñar. Otros distritos imposibilitan la toma del segundo cargo y los docentes necesitan buscar otros trabajos para llegar a fin de mes, cayendo en el famoso pluriempleo.
  • La eliminación del Fondo Compensador, herramienta por la cual el Gobierno nacional transfería fondos para los sueldos docentes de las provincias que no llegaban a pagar el salario mínimo pactado en la Paritaria Nacional, perforó el piso salarial e impuso remuneraciones por debajo de la línea de pobreza en 22 provincias para el salario docente inicial.  
"El salario es una variable a nacionalizar"

El salario es claramente una variable a nacionalizar, teniendo en cuenta que los índices de costo de vida no son los mismos en todo el país, pero si todos habitamos el mismo suelo y la misma Nación. 

Los institutos de formación docente son el primer paso para volver a tener un Ministerio con escuelas. Debe haber un Estado nacional que comprometa los recursos y una currícula con una única formación docente que inunde los profesorados de todo el país

Así, maestras, maestros, profesoras y profesores se formarían de la misma manera en Jujuy, La Pampa o Mendoza, con los mismos niveles de excelencia que les permitan desempeñarse en cualquier lugar de la Argentina.

El Estado nacional debe hacerse cargo de formar docentes, pagarles los sueldos y gestionar las escuelas terciarias. Este paso es tan importante como vital para unificar la formación y la excelencia educativa.

Los institutos de formación docente son el primer paso pero no el único, hay que dejar de repetir el discurso de la derecha y proponer una agenda desde el campo popular que ponga a la educación y al Estado nacional, no como financista de recursos, sino como gestor de políticas que generen la igualdad en cualquier lugar de nuestro hermoso País.

"Debe haber un Estado nacional que comprometa los recursos y una currícula con una única formación docente que inunde los profesorados de todo el país"

A MODO DE CONCLUSIÓN 

Bajo los gobiernos liberales, como el que tenemos actualmente, se denosta al Estado Nacional, se lo vacía y demoniza a tal punto que muchas ciudadanos que ideológicamente están en las antípodas del presidente Javier Milei terminan empatizando con la idea de que el Estado hace todo mal, despilfarra y es un nido de corrupción. 

Esta batalla cultural es la que debemos dar. En un nuevo ciclo de gobiernos populares, uno de los objetivos debe ser tener una buena administración del Estado en todas sus áreas, para que sea fuerte y tenga objetivos claros y cumplibles.
 
Es necesario darnos nuevamente un debate sobre el sistema educativo. ¿Por qué no podemos tener un único sistema educativo nacional? ¿Por qué no podemos nacionalizar el sistema educativo? 

Las reformas educativas en un gobierno popular no pueden darse de arriba hacia abajo, deben discutirse y debatirse de cara a todos los actores sociales, en este caso las familias, los sindicatos docentes, las y los estudiantes y docentes, etc. 

Habrá que promover congresos educativos en cada una de las provincias para terminar en un gran congreso nacional que genere los consensos necesarios para fundar el funcionamiento de un Sistema Educativo Nacional. 

   EL AUTOR

Foto de ejemplo
Esteban Sueyro es Docente y militante de la Corriente de les Trabajadores de la Educación. Director Ejecutivo de Educación Debate.