Al cumplirse 19 años del asesinato del docente Carlos Fuentealba, miles de personas acompañaron la movilización y el homenaje convocados por la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén.
“Carlos se multiplicó en cada escuela, en cada barrio, calle o plaza que lleva su nombre; en cada aula cuando construimos memoria”, aseguró la secretaria general de ATEN Fany Mansilla durante la concentración en la que el sindicato docente renovó su permanente reclamo de justicia.
En el marco de un nuevo aniversario de la brutal represión que terminó con la muerte de Carlos Fuentealba, desde ATEN pidieron “terminar con la impunidad de ayer y de hoy”, en referencia a que el exgobernador Jorge Sobisch no fue alcanzado por la justicia y “sigue caminando libremente”.
Participaron de la convocatoria artistas populares locales y el cierre del acto contó con la participación del cantante Iván Noble.
EL ASESINATO DEL MAESTRO
Carlos Fuentealba murió como consecuencia de la represión policial que se produjo durante la protesta docente del 4 de abril de 2007 sobre la Ruta 22, a la altura de Arroyito.
El maestro de química, física y matemática de 41 años participaba de la movilización junto a un centenar de trabajadores que reclamaban mejoras salariales al gobierno provincial que encabezaba Jorge Sobich.
La policía reprimió con balas de goma, gases lacrimógenos y carros hidrantes obligando a los manifestantes a refugiarse en una estación de servicio y replegarse hacia la localidad de Senillosa. Fue entonces, mientras se producía la desconcentración, que José Darío Poblete, del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) de Zapala, disparó una granada de gas lacrimógeno que atravesó el vidrio del auto en el que estaba Fuentealba e impactó en su nuca, lo que causó su muerte al día siguiente en el hospital provincial de Neuquén.
Poblete fue juzgado en 2008 y condenado a prisión perpetua, pero la cúpula policial que dirigió el operativo eludió el accionar de la justicia durante 16 años.
En marzo de 2023 fueron condenados por abuso de autoridad Zalazar, el exjefe del departamento de Seguridad Metropolitana, Jorge Garrido, Moisés Soto, por entonces subjefe de policía, Adolfo Soto, exsuperintendente de Seguridad y el director del operativo, Mario Rinzafri. Todos recibieron penas de ejecución condicional.
También fue declarado culpable Benito Matus que disparó con una escopeta 12/70 al auto en el que se retiraban de la movilización los docentes Angélica Cisterna, Marcelo Marenco y Teresa Gómez.
ATEN mantiene vigente el pedido de cárcel al exgobernador Sobisch por su responsabilidad política.
