El cierre de grados es inevitable y la desaparición de escuelas privadas, también. Como lo venimos planteando en notas anteriores, la baja en la tasa de nacimientos en la ciudad viene cayendo de manera sostenida desde hace más de diez años hasta llegar en las últimas mediciones a casi la mitad de nacimiento del año 2012.
Esta realidad que ya afecta a la educación inicial y al primer ciclo de la escuela primaria, en pocos años atravesará también a la escuela secundaria.
Hasta acá hay un consenso en la comunidad educativa, hay menos estudiantes, por ahora podemos decir que es la única certeza ante este cambio de paradigma.
EDUCACIÓN PÚBLICA
El punto a resolver es cómo enfrentamos dentro del sistema educativo público esta realidad. El primer reflejo de los gobiernos es ajustar, cerrar grados, secciones y dejar a docentes cesantes o, en el mejor de los casos, en disponibilidad. Receta clásica de aquellos que ven la educación como un gasto y no como una inversión.
Hoy la escuela vive, además de este fenómeno social, una realidad entre los estudiantes: la diversidad y la gran cantidad de casos de niños y niñas con diagnósticos y adecuaciones curriculares. Esta complejidad desenfoca el trabajo grupal del docente para atender y la cantidad de niños y la diversidad, sin tener las herramientas necesarias desde la formación pedagógica.
Esta combinación de baja matrícula y diversidad nos pone frente a la oportunidad de afianzar las parejas pedagógicas en las escuelas. Pero hasta este momento, los presupuestos educativos de 2027 no reflejan la creación de estos cargos. Lo que sí se observa es el ajuste por el cierre de grados.
"Hay que dejar de pensar la educación como un gasto, invertir en nuevos cargos y atender la diversidad"
En Educación Debate planteamos propuestas claras para superar el conflicto con parejas pedagógicas, ampliación de los equipos de orientación pedagógica y preceptores para la escuela primaria, entre otras iniciativas posibles.
Si queremos una mejora en los resultados de las pruebas estandarizadas hay que dejar de pensar la educación como un gasto, invertir en nuevos cargos y atender la diversidad.
ESCUELAS PÚBLICAS
Las escuelas privadas tuvieron un gran desarrollo en la ciudad de Buenos Aires en el siglo pasado. Las parroquiales fueron creciendo en los barrios porteños albergando a los hijos de la clase media. La idea de que lo privado es mejor que lo público primó en sectores de nuestra sociedad llevando a que la matrícula se dividiera en mitades entre las públicas y las privadas.
A fines del Siglo pasado y a comienzos de este se crearon escuelas privadas laicas. Se conformaron como empresas educativas que brindan el servicio a cambio de recibir una cuota.
Muchas de estas son elegidas por los sectores altos de la sociedad que pagan cuotas que duplican o triplican el salario de un maestro de jornada completa.
"Invertir en docentes y recursos puede volver a atraer a ese sector de la clase media que se fue de la escuela pública por diversos motivos"
La mayoría de estas escuelas parroquiales o laicas tienen subsidios del estado para pagar los salarios docentes. Estos subsidios varían en escalas del 60% al 100%, pero lo cierto es que la mayoría recibe el 100% a cambio de algunos items que pide el Estado y que supervisa desde el Ministerio de Educación.
Son pocas las escuelas parroquiales con cuota cero, se pueden contar con los dedos de una mano y están dentro de los barrios populares o villas de la ciudad.
Las escuelas privadas, salvo las parroquiales con cuota cero o con cuotas muy bajas, funcionan como empresas. Si la contabilidad les da mal, se venden, se fusionan o en el peor de los casos se cierran dejando a docentes sin trabajo y estudiantes a la deriva buscando colegios que lo matriculen.
Ante esta situación el Estado debe abrir las puertas de las escuelas públicas. Invertir en más docentes y más recursos puede volver a atraer a ese sector de la clase media que se fue de la escuela pública por diversos motivos.
Si el Estado deja de subsidiar escuelas privadas porque cierran o se fusionan, estos recursos se pueden utilizar para invertir en la escuela pública.
