Interrumpida por la represión policial, la quinta Marcha Federal Universitaria convocó a estudiantes, docentes, rectores, sindicatos y organizaciones sociales y políticas que exigieron el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Después de una multitudinaria convocatoria, el acto central terminó entre gases lacrimógenos, lanzados por efectivos de las fuerzas de seguridad, que llegaron hasta el escenario y obligaron a interrumpir la lectura. El operativo reprimió a los manifestantes presentes en la marcha.
La policía arrojó gases lacrimógenos y enviaron camiones hidrantes contra los manifestantes en las inmediaciones del Congreso y luego de haberse suspendido la sesión en Diputados que iba a tratar la derogación del DNU 70/23, Emergencia en Discapacidad, morosidad de las familias, entre otras cosas.
El presidente del bloque peronista en Diputados (Unión por la Patria) Germán Martínez, bajó del recinto, luego de los incidentes y habló con la prensa: “Hubo una provocación”, afirmó.
“La marcha venía normal. Sabemos el accionar de la policía. Deberían ser los responsables de garantizar la marcha y no sucede. ¿Por qué cuando no está la Policía no hay problemas? Al final, toda manifestación termina con represión”, concluyó.
Participaron el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina (FUA), con el acompañamiento de la CGT, las dos CTA y gremios como ATE. También marcharon la UTEP, organizaciones sociales, partidos de izquierda y el peronismo, como La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro, entre otros.
La marcha coincidió también con el paro de 24 horas convocado en provincia de Buenos Aires por el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) y otras organizaciones del sector, en el marco de una jornada nacional impulsada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).
Entre los principales reclamos figuraron la recomposición salarial, mayor financiamiento educativo y la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).
