Un investigador argentino comprobó que leer obras literarias incide en el rendimiento escolar de alumnos de todos los niveles. José MarÃa Gil documentó experiencias de lectura con libros de Borges, el MartÃn Fierro y otros textos “complejos”, que ayudaron a la comprensión textual.
El investigador del CONICET en el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (INHUS, CONICET-UNMdP) y docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) asegura que su hallazgo puede ser una forma accesible de revertir los problemas en torno a la comprensión lectora tan declamados en estos dÃas.
“Después de documentar diversas experiencias en el aula, puedo sugerir que el uso de textos literarios de alta complejidad, trabajados a través de estrategias de mediación de los docentes, favorece la comprensión lectora y la producción de resúmenes en alumnos de primaria y secundaria”, señaló Gil, mencionado en un artÃculo en la página del CONICET.
"Los estudiantes se encuentran con dificultades no solo para identificar la información fundamental, sino también para producir textos orales o escritos que den cuenta de esa información."
El problema de que a los estudiantes les resulta dificultoso comprender un texto se manifiesta, según Gil, “de manera muy concreta cuando los docentes les piden a los estudiantes, tanto de primaria como de secundaria, que escriban un resumen de una obra con sus propias palabras. Los estudiantes se encuentran con dificultades no solo para identificar la información fundamental, sino también para producir textos orales o escritos que den cuenta de esa información de manera autónoma”, señala el cientÃfico.Para revertir esta condición se requiere, según Gil,que los docentes desplieguen ciertas estrategias puntuales, como la lectura en voz alta y lo que él llama, en sus papers, el “andamiaje multimodal”.
En tal sentido, el investigador destacó que “desde el enfoque de nuestros estudios, el acceso a la literatura canónica se analiza como una dimensión relevante de la equidad educativa, en la medida en que cuestiona la idea de que los alumnos de sectores populares no pueden enfrentarse a textos complejos. En realidad, vemos que enseñar no implica eliminar la dificultad del texto, sino crear las condiciones pedagógicas para que los estudiantes puedan atravesarla”.
EL "MIEDO A BORGES"
En el primer estudio, realizado junto al docente Jonás Ezequiel Bergonzi MartÃnez il documentó una experiencia didáctica orientada a acercar el cuento “Tema del traidor y del héroe”, de Jorge Luis Borges, a estudiantes adolescentes de escuelas públicas y privadas de Mar del Plata. La elección de un cuento de Borges no fue casual: “Existe, en general, lo que podrÃa llamarse ´el miedo a Borges´”, explicó Gil. “Es un miedo que atraviesa todos los niveles, basado en que docentes e investigadores comparten la idea de que Borges es muy difÃcil cuando no ´imposible´ para las aulas del colegio secundario y aun para ´lectores del promedio´”.
En el paper se compara la comprensión entre un grupo de estudiantes que leyeron el cuento sin apoyo previo, y otros que en el que previo a la lectura del cuento, vieron un episodio de Los Simpson, llamado “Lisa la iconoclasta”, cuya estructura narrativa coincide con la del cuento de Borges. En el primer grupo, la tasa de comprensión global fue relativamente baja, de menos del veinte por ciento;mientras en el segundo grupo, alcanzaron niveles significativamente más altos de comprensión global, con tasas de aprobación cercanas al 80 por ciento según el estudio.
"Cuando llegaron al cuento de Borges, el miedo se habÃa desvanecido porque el estudiante sentÃa que ya tenÃa una clave para entrar en la historia."
“Lo que advertimos es que los alumnos que vieron el capÃtulo de Los Simpson lograron apropiarse de la lógica narrativa (el héroe que es traidor), y cuando llegaron al cuento de Borges, el miedo se habÃa desvanecido porque el estudiante sentÃa que ya tenÃa una clave para entrar en la historia. Luego, por medio de la lectura en voz alta y comentada del cuento, el docente actuó como una fuerza de vanguardia contra la frustración. Al leer y comentar en voz alta, se explicaron por ejemplo los adjetivos ´descolocados´ o las referencias densas, y eso permitió que el alumno disfrute de la historia y aun de la estética del texto sin quedar empantanado en la dificultad”, explica Gil.
En el segundo trabajo, publicado en diciembre pasado en el Journal of Latinos and Education, el investigador se centró en una intervención pedagógica desarrollada en una escuela primaria pública ubicada en un contexto de vulnerabilidad social. La propuesta consistió en una lectura en voz alta y comentada de fragmentos del MartÃn Fierro, sostenida a lo largo de varios meses y acompañada por actividades de reformulación oral y escrita.Los resultados arrojaron resultados contundentes: alrededor del 83 por ciento de los estudiantes logró identificar los núcleos narrativos principales y producir resúmenes coherentes.
"Las evaluaciones –agregó Gil- también mostraron mejoras en la capacidad de jerarquizar información y reorganizar el contenido, habilidades consideradas centrales para la comprensión profunda y que pueden ser transferibles a otros tipos de textos escolares”.
Los resultados de la investigación de Gil fueron publicados en revistas académicas internacionales del Reino Unido y Estados Unidos –Cambridge Journal of Education y Journal of Latinos and Education.
Fuente: conicet.gov.ar