Por reclamos salariales y estructurales, dos gremios paran en la ciudad de Buenos Aires

Camyp y Ademys convocaron a una medida que se sentirá con fuerza en niveles inicial y primario. Reclaman por cambios introducidos por el gobierno de Jorge Macri.

Por reclamos salariales y estructurales, dos gremios paran en la ciudad de Buenos Aires
Foto: https://www.ademys.org.ar/

La Unión Argentina de Maestros y Profesores (Camyp) y la Asociación de Enseñanza Media y Superior (Ademys) impulsan un nuevo paro docente en CABA con reclamos salariales, de infraestructura escolar y contra las políticas educativas del gobierno de Jorge Macri, una medida que pese a que no logró el acompañamiento del resto de los gremios docentes porteños, se sentirá con más fuerza en los niveles primario e incial. 

"El paro de hoy expresa el profundo malestar de la docencia de la Ciudad frente a la falta de respuestas del Gobierno porteño. No se trata solamente de un reclamo salarial, sino también de un modelo de política educativa que viene deteriorando nuestras condiciones de trabajo y el derecho social a la educación", comentó a Educación Debate la secretaria General de Camyp, Karina Costaguta.

"Hoy tenemos una situación en la que el salario no alcanza, se nos exige trabajar más horas y asumir cada vez más tareas. A eso se suman las dificultades que tenemos cuando nos enfermamos, porque algo que debería ser un derecho se  convierte en una sospecha, un trámite burocrático o un castigo salarial", agregó.

El paro fue convocado también por Ademys y ambos gremios tenían previsto marchar hacia la Jefatura de Gobierno de la ciudad, apuntando a sumar volumen político mediante la confluencia con sindicatos estatales, metrodelegados y organizaciones de cartoneros frente al ajuste salarial y las reformas educativas de la gestión de Macri, como la Resolución 860/2025 que aprueba la Política de Educación Inclusiva de la Ciudad para escuelas estatales y privadas.

De acuerdo con la información difundida por el portal Gestión Sindical, la convocatoria impulsada por Ademys para llevar adelante un nuevo paro docente durante la primera semana de noviembre responde centralmente a un reclamo de carácter salarial. El malestar gremial se profundiza ante la decisión de la administración macrista de cerrar la paritaria hasta febrero de 2027, dejando a los docentes porteños sin aumentos durante dos meses consecutivos y con un único incremento previsto del 5% recién para el mes de diciembre.

Más allá de la demanda estrictamente salarial, los docentes nucleados en Ademys rechazan de plano las modificaciones implementadas por el gobierno de Macri. Entre los puntos de mayor fricción se encuentran los cambios introducidos en el esquema curricular secundario a través de la reforma BA Aprende, las modificaciones en el estatuto docente en materia de licencias, evaluaciones y rotación, sumado a las denuncias por cierres de grados, cursos y carreras y el deterioro de las condiciones laborales en las escuelas.

Asimismo, confluyen con los reclamos de la Unión de los Trabajadores de la Educación (UTE) en el rechazo al polémico protocolo que obliga a los directivos de escuelas secundarias a denunciar penalmente a estudiantes mayores de 14 años ante situaciones que puedan constituir delitos -una medida decretada en septiembre en sintonía con el Régimen Penal Juvenil-, exigiendo que las instituciones prioricen el acompañamiento pedagógico y la formación por sobre el punitivismo.

Ante el reconocimiento de que una medida impulsada de forma aislada podría resultar minoritaria, la conducción de Ademys intensificó las negociaciones para coordinar el paro y unificar demandas con otros sectores que también sostienen disputas abiertas con el Ejecutivo porteño. En este esquema de articulación confluyen los reclamos de los metrodelegados -atravesados por la reciente detención de referentes como Claudio Dellecarbonara y Néstor Segovia tras protestas en el subte- y los trabajadores cartoneros, quienes rechazan el proyecto oficial de privatización del sector que amenaza con desplazar a las cooperativas de reciclaje.

Este escenario de conflictividad múltiple constituye, según evalúan en el sindicato docente, el "caldo de cultivo" necesario para dotar de mayor potencia a las medidas de fuerza que se definirán en las asambleas abiertas de Ademys y en los plenarios de la UTE. 

por su parte, Costaguta comentó: "lamentamos que la medida no haya sido de todos los gremios de CABA pero la adhesión fue contundente".